MÁS ALLÁ DEL SEXO...
Amar = sexo…no lo creo. Hoy por hoy el sexo es una acción más de conquista y fuera de contexto termina siendo una frustración.
Si esto lo hubiera entendido antes de mi primera vez, estaría feliz de llegar virgen al matrimonio dirán algunos; pues la dignidad no está en con quien debo hacerlo, con quien debo probarlo sino en cuándo debo hacerlo y este determina el con quien.
Ahí, precisamente ahí es donde se ha fallado porque se han salido de los límites del tiempo. No se aterren por lo que aquí digo, es la verdad. Lo que he visto, oído y escuchado me permiten decir con certeza que Dios es sabio al decir que el sexo antes del matrimonio y fuera de él no es lo mejor. No porque el sexo sea malo, al contrario el sexo es la satisfacción más vacana que el ser humano pueda tener.
Lo que Dios nos quiere evitar es precisamente eso que se está viviendo a diario: embarazos no deseados que en su mayoría terminan en aborto, enfermedades terminales, degradación de la dignidad humana. Por el sexo fuera de su contexto se han roto corazones, ilusiones frustradas, sueños abandonados, muertes prematuras, familias rotas, vidas manipuladas, desesperadas, soledad y más soledad. Un…para qué lo hice, si me hubiera esperado, porqué me utilizó, me siento pisoteado(a), no era lo que yo esperaba.
Se lo que estas pensando, se lo que estas sintiendo y estoy de acuerdo contigo al pensar y decir que el sexo no es malo, claro! El sexo es chévere, es máximo. A quien no le gusta el sexo hasta a el mas puritano le gusta (las noticias sobre violación a menores de edad por parte de religiosos inescrupulosos lo dicen todo). A quien no le gusta sentir el placer de ser tocado, acariciado, manoseado y….con todo lo que ello implica de acuerdo al ritual de cada persona: música suave, flores, vino, luces tenuas, coqueteo, poses, en fin. Sin embargo no lo es todo en la vida.
El sexo va más allá de un manoseo, de palabras obscenas, de un toque toque. El sexo es arte, música, es vida y sobre todo acuerdo mutuo; no en si se usa o no preservativos, en si se hace de día o de noche, en mi casa, tu casa, en la piscina, en el ascensor, en la calle, en la finca o en motel.
El sexo va más allá de un: te necesito, de un yo quiero, tu quieres, nosotros queremos.
El sexo es una cobertura de bendición cuando se hace en el contexto divino. Entonces…no tendrás necesidad de sufrir; estarás libre de culpa, no tendrás le necesidad de hacerlo con alguien que no quieres, estarás libre de enfermedades venéreas, de embarazos no deseados de se manoseado(a) por todos(a) y amado(a) por nadie.
Señores!!! Libre para amar, escoger a la persona idónea, libre de la presión social quien te da la espalda cuando te hayas en problemas de: enfermedad, aborto, frustración, indignidad, violación…esa misma sociedad que te presiona es la que te ignora y señala cuando necesitas de ella.
El sexo va más allá de tu propio placer; el placer no es completo cuando el amor y la conciencia es ausente en todo tu cuerpo y cuando ese mismo es solo objeto de placer y no de disfrute, de competencia y no de conciencia, de un estar a la moda sin razonar, de un dejarme llevar por el corazón aunque pierdas el valor.
El sexo va más allá de un: lo hecho con tantas y tantos; de un soy ardiente en la cama; de un me las se todas, de un yo se con quien lo hago, de un yo me cuido.
Pues en la cama señores se unen dos mundos, creencias, anhelos, frustraciones, esperanzas, amarguras, odios que se enlazan con dada toque y se sienten con cada beso, en cada orgasmo y al final puede haber un: que rico!, eso era todo?, yo qué hice?...Bueno, mi primera experiencia o en el peor de los casos, una experiencia más.
El sexo va más allá de todo lo que aquí describo….Piénsalo!
Dios te quiere guardar
